Si había algún plan dominguero por excelencia para los bilbaínos hace unos años, era la ruta por San Juan de Gaztelugatxe. Situado a 45 minutos de Bilbao, esta ermita en lo alto de un peñón es uno de esos sitios que parecen sacados de una película. Y quizás por eso Juego de Tronos lo eligió como escenario para convertirlo en Rocadragón, fastidiándonos un poco el plan, la verdad. Lo que antes era una caminata en un entorno tranquilo y no muy concurrido, ahora se ha convertido en un destino de peregrinación e incluso hay que coger cita para entrar. Pero bueno, sigue siendo la joya que era y si estás de visita por la zona, merece mucho la pena acercarse. Por eso hoy te cuento cómo llegar, qué encontrarás ahí, recomendaciones y cómo hacer para visitarlo. Y alguna curiosidad.
Cómo llegar
La opción más rápida y más cómoda es ir en coche y hay varias zonas para aparcar. Algunos parkings son de pago, pero este es totalmente gratis (justo al lado):
Eso sí, las plazas son limitadas, así que te recomiendo llegar prontito para no tener problema (sobre las 9:00).
Si prefieres ir a San Juan de Gaztelugatxe en autobús, puedes hacerlo desde la estación de autobuses Termibús. Hay una línea que va directa: A3527 Bilbao – Mungia – Bermeo (ida y vuelta). También puedes coger el autobús que va a Bakio, A3518 Bilbao – Mungia – Bakio, y completarlo con otro autobús hasta el inicio de la ruta.
Reservar entrada para entrar a San Juan de Gaztelugatxe
Como te digo, desde que se empezó a poner de moda a raíz de Juego de Tronos empezó a atraer a avalanchas de turistas. Para controlar un poco el aforo y evitar las colas, tuvieron que recurrir a un sistema de tickets. Por lo menos así te evitas esperas y se puede mantener un poco la esencia del entorno natural. Además, se supone que este lugar se construyó por primera vez en el siglo I después de Cristo. ¿Tú sabes cuánto hace de eso? Pues mucho. Imagínate tropecientas personas encima de esas escaleras…
Es totalmente gratis, pero tienes que reservar entrada. Puedes hacerlo en la página de la Diputación Foral de Bizkaia. Solo tendrás que indicar número de personas, elegir fecha y hora y rellenar tus datos.
¿Se puede entrar sin cita previa?
Hay una buena noticia, y es que se puede entrar a San Juan de Gaztelugatxe sin cita previa. No todos los días está controlado el acceso, depende de si se trata de días concurridos o no. Por eso, antes de ir, comprueba el calendario de San Juan de Gaztelugatxe para saber si tienes que reservar o no.
Rutas en San Juan de Gaztelugatxe
No te vayas a pensar que esta es una visita turística tranquila, ponte unas buenas deportivas porque es una ruta de montaña con todas las de la ley. Pero bueno, qué hay más turístico en Euskadi que hacerse una rutita.
Hay dos caminos que puedes hacer para llegar a San Juan de Gaztelugatxe una vez has dejado el coche:
Urizarreta
Esta ruta es la más corta porque es directa, pero tiene bastante desnivel. La caminata en sí es de 1,2 kilómetros nada más, pero tiene un 35% de desnivel (una cuesta importante vamos), y mezcla asfalto con tierra y algún tramo de escaleras, lo que la complica bastante. Aún así, nada que no pueda hacer cualquiera con un poco de ganas. Te recomiendo bajar por aquí.
Ermu
Esta ruta tiene más tramo de asfalto, así que es bastante más cómoda. Es un poquito más larga, de 1,6 kilómetros, pero tiene menos desnivel, un 15%. Y este camino es el que elegiría para subir. Cuesta menos de subir, ves otras vistas, y además llegarás a una esplanada donde podrás ver un monumento homenaje (que después te cuento).

Cualquiera de las dos rutas merece la pena, además las vistas mientras vas bajando son una pasada. Eso sí, una vez termines la ruta, la cosa no ha acabado. Te esperan 241 escalones hasta llegar a la ermita.

Qué ver en San Juan de Gaztelugatxe
Literalmente del euskera, “Gaztelugatxe” significa castillo o fortaleza, aunque la diputación foral de Bizkaia lo define como “fortaleza de piedra contra el oleaje” and I think that’s beautiful. Como te decía, una vez termines la caminata, tendrás que subir 241 escalones hasta llegar arriba. Parece mucho y sí, es cansado, pero te vas a parar cada dos por tres a mirar a la nada porque cada peldaño te deja unas vistas impresionantes. De verdad que este es uno de los sitios más bonitos de Euskadi. A mí me gusta subir sin mirar atrás y cuando llego arriba darme la vuelta. Te encuentras de repente con esto:

Vía Crucis
Durante el camino por las escaleras, te encontrarás una serie de cruces, que vienen a ser un Vía Crucis. Hay un total de 14 cruces que le dan un motivo religioso a este lugar y el camino se inauguró en 1891. El día de San Juan (24 de junio) se hace una romería y se llena de visitantes que suben hasta la ermita a las 6 de la mañana (suben de noche). Una vez arriba, además de la misa, aprovechan para almorzar todos juntos.

La huella de Juan Bautista
A mitad de camino y en el último escalón, podrás ver una huella. Se dice que pertenece a San Juan Bautista (se puede leer Juan en la huella de arriba). La tradición dice que si metes la mano en el agua bendita y después el pie en la huella, tendrás salud y protección.


La ermita
Una vez arriba, además de la imagen de las escaleras en zig zag vistas desde arriba que también impresiona bastante, te espera la ermita. Está construida en el siglo IX, y la que ves no es la original ya que se ha tenido que reconstruir varias veces por guerras e incendios a lo largo de los años. Antes te decía que se cuenta que la primera construcción fue en el siglo I después de Cristo, imagínate.

La ermita está dedicada a San Juan Bautista, y está muy vinculada a la tradición marinera. En el interior destacan varias maquetas de barcos colgando del techo y objetos navales. Durante siglos, los pescadores de la costa vizcaína han considerado este lugar un punto de protección frente al mar.
La tradición de las campanadas
Verás que frente a la puerta cuelga una cuerda atada a las campanas. Es tradición tocarlas 3 veces y pedir un deseo. En teoría se te cumple y además te da buena suerte. Si es verdad o no, no lo sé, pero tira de la campana. Se ha vuelto tan popular, que hasta han colocado unas huellas en el suelo justo donde te tienes que poner. Y siempre mirando a la iglesia, ni de lado, ni de espaldas.

La virgen submarina
Esto no lo encontrarás en San Juan de Gaztelugatxe o al menos no lo verás, pero es algo que me contó Enrique, uno de los voluntarios, la última vez que fui y no tenía ni idea.
Resulta que la Virgen de Begoña, patrona de Bizkaia, la original, está sumergida en el mar justo enfrente del peñón. Se colocó bajo la superficie en 1963 como ofrenda a los marineros fallecidos. Para ello, se pidió autorización al ayuntamiento de Bermeo, se concedió, y se realizó un acto donde fueron las autoridades y vecinos del pueblo en gabarra (un tipo de embarcación) a colocarla.
Más que un homenaje, se colocó también como símbolo de protección en el mar y recuerdo para los marineros. A mediados de septiembre se hace una de las ofrendas florales más curiosas que existen. Bajan los buzos a dejarle flores a la virgen. Bueno, yo es que no tenía ni idea de que esto se hacía, te dejo un vídeo.
Los peregrinos van a la esplanada que te comentaba antes (la que está subiendo por la ruta de Ermu), hacen ahí un acto, almuerzan juntos, y después se realiza la ofrenda. Aquí encontrarás un cartel donde te cuentan todo esto, y el memorial a los fallecidos así como a la Virgen de Begoña.

Pues todo esto te cuento. La verdad es que es una excursión desde Bilbao que merece mucho la pena. Es un entorno que mezcla historia, con cultura y tradición y te deja unas vistas espectaculares además de un planazo. Después te puedes ir a Bermeo, a Mundaka y a la zona de Urdaibai a seguir con el día en la naturaleza.
¿Sabías todo lo que hay detrás de San Juan de Gaztelugatxe? Y dime la verdad…¿lo conociste a raíz de Juego de Tronos?
