Si estás pensando hacer un viaje a Lanzarote y tienes una semana, te diría que es la duración perfecta para aprovechar la isla y te de tiempo a verlo todo, pero también a disfrutar de la playa con tranquilidad.
Nosotros estuvimos de domingo a domingo y nos lo tomamos con calma, así que después de haber pasado por aciertos y errores, en este post te cuento qué ver en Lanzarote en una semana, cómo fue nuestro viaje, dónde alojarse y recomendaciones de todo tipo. Te dejo al final un mapa con los puntos de interés.
Antes de empezar: coche, alojamiento y comida
Alquilar coche en Lanzarote
Para recorrer Lanzarote es imprescindible alquilar coche, no le veo sentido un viaje por la isla en transporte público porque habrá sitios donde no podrás llegar. Nosotros lo alquilamos con Cicar, y la verdad es que súper bien. Nos dieron un coche bastante nuevo y, además, nos salió muy barato (120€ con seguro completo toda la semana).

Dónde alojarse en Lanzarote
Nosotros nos alojamos en Costa Teguise y creo que es una buena opción si quieres recorrer la isla.
Es un pueblito en la costa este, está céntrico por lo que es buena base de operaciones para recorrer la isla sin pasar mucho rato en la carretera. Tiene una playa preciosa también para pasar las tardes si acabas pronto las excursiones, y bastante vida nocturna si quieres salir a tomarte un heladito.

Eso sí, no cabe un guiri más. En el pueblo Marinero, que es como la placita de bares donde más tiempo pasarás cuando estés en Costa Teguise, nos hablaban en inglés hasta en los bares, que manda narices.
Nuestro alojamiento fue Estudio D – Costa Teguise, un pequeño apartamento en frente del pueblo marinero, muy cerquita de la playa, con aparcamiento y establecimientos en la puerta…muy bien. Además, muy bien de precio. Eso sí, nos costó un montón encontrar cuál era el nuestro porque está dentro de una urbanización y no te recibe nadie, el correo era un poco confuso y fue algo complicado. Pero bueno, en general bastante contentos.


Los Teleclub
Esto lo descubrí allí porque la verdad es que no tenía ni idea. Los teleclubs de Lanzarote vendrían a ser, salvando las distancias, los guachinches de Tenerife: locales donde probar la comida tradicional de la zona.
Su origen está ligado a los pequeños pueblos donde durante décadas, estos locales funcionaban como punto de encuentro de los vecinos y también tenían una función social, sobre todo en una época en la que tener tele en casa no era lo normal. De ahí viene lo de teleclub: es donde se reunía la gente para ver la tele y echar el rato juntos. Con el tiempo se convirtieron en sitios donde comer, y algunos siguen funcionando a día de hoy.
Así que si ves un cartel de teleclub por Lanzarote, no es un sitio donde te alquilen pelis en vhs, son restaurantes donde comer comida local y donde podrás ver parte de la historia y de la vida de los pueblos de la isla.

Y ahora sí, vamos con nuestro itinerario por Lanzarote en 7 días.
Día 1: Arrecife y primera toma de contacto con Costa Teguise
Llegamos a Lanzarote un domingo a primera hora de la mañana, así que después de recoger el coche en el aeropuerto nos fuimos directamente a Arrecife, que está muy cerquita (10 minutos).
Como todavía no podíamos entrar en el alojamiento, aprovechamos la mañana para desayunar, dar una vuelta y conocer un poco la capital de Lanzarote. No estuvimos demasiado tiempo, unas tres o cuatro horas, pero nos dio para hacernos una primera idea de la ciudad. No me enrollo, si quieres saber más, te dejo aquí un post sobre qué ver en un día en Arrecife.

Después del paseíto, nos fuimos a Costa Teguise, donde teníamos el alojamiento. Hicimos tiempo, dimos un paseo por la playa, y comimos en La bohemia, que nos lo había recomendado una amiga. Está bastante bien, para lo inglés que es este pueblo, era comida española y las carnes muy ricas.
Y por la tarde, pues hicimos lo que haría cualquier persona sensata que está de vacaciones: piscina, playa y poco más.No teníamos ninguna necesidad de empezar el viaje corriendo de un lado para otro.
Día 2: Jameos del Agua, Mirador del Río y Cueva de los Verdes
El segundo día sí nos pusimos en marcha temprano. Lo primero que hicimos fue visitar los Jameos del Agua, uno de los lugares más conocidos de Lanzarote. Seguro que has visto alguna vez esta piscina:

Estuvimos allí un rato y después nos dirigimos hacia el Mirador del Río. Aquí decidimos no entrar.La entrada costaba 5€ y, aunque no es una barbaridad, habíamos leído que desde la carretera de al lado se pueden conseguir unas vistas prácticamente iguales. Además como además teníamos pensado ir a La Graciosa otro día, decidimos pasar del tema.

Después hicimos la última parada del día, y fue la que más nos gustó: un tour guiado por la Cueva de los Verdes, que nos sorprendió más de lo que esperaba.
Cuando salimos ya era hora de comer, así que nos fuimos hasta Arrieta, un pueblo costero donde comimos pescadito en La Casa de la Playa (bastante recomendable, sobre todo el queso frito). Nos hacía bastante malo, empezó a llover…fue un poco fail pero bueno, siestecita, piscina y playa cuando salió el sol, que también son vacaciones para eso.
Día 3: Las Grietas y Playa del Papagayo
El tercer día empezamos la mañana visitando Las Grietas, un sitio bastante curioso que se ha hecho muy popular en los últimos años. Es una visita rápida, así que después nos fuimos hacia Puerto del Carmen con intención de comer por allí.

El problema es que llegamos y nos pareció todo demasiado turístico y demasiado guiri para lo que nos apetecía en ese momento. Así que cambio de planes: compramos comida en el Mercadona como buenos viajeros rateros, nos cambiamos en el coche y nos fuimos a Playa del Papagayo.
Y aquí va un pequeño consejo que nos vino bastante bien durante el viaje: lleva siempre en el coche un bañador y unas chanclas. Nunca sabes cuándo vas a cambiar de planes y acabar en una playa.
Para acceder a la zona de las playas de Papagayo hay que pagar 3 € por persona. Después hay un tramo de camino hasta llegar a las playas y tendrás que decidir si ir a la del Papagayo o a Playa Mujeres. Nos decidimos por la primera.

La playa es preciosa, eso sí, pero cuando fuimos estaba hasta arriba de gente y un viento de esos que te hacen masticar arena. Comimos allí tranquilamente, o lo que el viento nos permitió y aprovechamos la tarde para disfrutar de la playa. Hay también un chiringuito (justo antes de bajar), así que puedes comprar algo para tomar o un helado.

Cuando ya nos íbamos, decidimos bajar a Playa del Pozo, que es justo la que está al lado aunque fuese para verla y dar un paseo. Y este fue nuestro día, completito y aprovechado.


Día 4: Jardín de Cactus, Ciudad Estratificada, La Geria y Teguise
Este día empezamos visitando el Jardín de Cactus, uno de los lugares que teníamos apuntados desde el principio porque a una le gustan los cactus, aunque se le mueran. Es un sitio bastante guay la verdad, aunque no deja de ser un jardín botánico de cactus.

Después, mientras íbamos por la carretera, vimos desde el coche unas formaciones un poco raras que nos causaron curiosidad y paramos a ver qué era. Resulta que era la Ciudad Estratificada y te lo cuento todo en este artículo.

Y nuestra última parada de la mañana fue la Geria, donde fuimos a hacer una cata de vinos a la bodega El Grifo, la más antigua de Canarias. Nos gusta el vino y nos parecía una forma interesante de conocer esta zona de Lanzarote. Si voy a ver viñedos, quiero catar. Si quieres saber más sobre esta visita, aquí te cuento todo sobre nuestra experiencia en la Geria haciendo una cata de vinos.
La verdad es que el paisaje es espectacular y nos encantó.

Para comer nos habían recomendado un teleclub en Mozaga, así que fuimos allí y aprovechamos para probar comida local. No íbamos con reserva evidentemente y no tuvimos que esperar apenas nada y eso que estaba lleno. Nos gustó mucho, aunque los precios son los de cualquier restaurante, pero la comida es local y está muy buena. Te dejo aquí la carta para que te hagas una idea:

Después de comer nos acercamos a Teguise, un pueblo del interior pero que se recomienda muchísimo en todas partes. Había leído que era uno de los pueblos más bonitos de Lanzarote y es verdad que es bonito, solo que lo pillamos con muy mal tiempo.


Es un sitio para dar un paseíto tranquilo, callejear un poco, ver la iglesia y poco más, pero tiene mucho encanto.

Día 5: Caldera Blanca, Charco Verde y Los Hervideros
Este fue nuestro día deportivo. Madrugamos un poquito y fuimos a hacer la ruta por la Caldera Blanca en el Parque Nacional de los Volcanes. Nos apetecía un poco de movimiento y como te explico en ese artículo, Timanfaya solo se puede ver en bus así que optamos por este cráter pera poder caminar entre la lava.

Después atravesamos el Parque Nacional de Timanfaya en coche, que eso sí se puede y nos dirigimos hacia el Charco Verde. Nuestra idea inicial era comer en El Golfo, pero cuando vimos que los precios rondaban los 30-40 € por persona decidimos que, después de la ruta, no nos apetecía demasiado.
Así que nos fuimos a lo fácil: deshicimos camino porque vimos en Google Maps un bar de un pueblo para comernos un bocadillo, que nos apetecía mucho más este día.
Eso sí, nosotros lo haríamos al revés si repitiésemos la ruta, fue cosa de novatos. Lo ideal sería, si sabes que no vas a comer en El Golfo, comer primero y después ir al Charco Verde, porque si haces como nosotros acabas llegando hasta El Golfo con hambre, tienes que volver hacia atrás y después volver a bajar. Pero vaya, que son 10 minutos no es más. Por cierto, aquí te cuento un poquito más sobre el Charco Verde.

Ahora sí, después de comer, nos fuimos a Los Hervideros, un espectáculo natural. Es una para rápida y un sitio bastante curioso que se recomienda en cualquier guía turística de Lanzarote. De mis fotos favoritas del viaje, la hice aquí:

Nos hizo bastante malo ese día. Hacía mucho viento, frío y hasta estaba lloviznando, así que nuestro plan inicial de pasar la tarde en la Playa del Janubio, de arena negra se chafó un poco.
Y aquí volvimos a improvisar y no sabes el cuadro. Una que se cree teenager, había visto en Tik Tok un sitio “secreto” y allá que nos fuimos. Un paseíto en coche y después un RATAZO andando que yo pensaba que no íbamos a llegar a ninguna parte y ya estaba viendo el error de esta decisión.
Pero no, justo al lado de un hotel enorme abandonado, estaban Los Charcones, unas piscinas naturales preciosas y una pena que nos hiciese malo porque nos hubiéramos metido.

Había un montón de salitre acumulada, un juego de colores en el agua espectacular y una colonia enorme de cangrejos. No había nadie, solo nosotros echando el rato viendo jugar a los cangrejos. Un sitio curioso que me gustó ver aunque si hubiese hecho bueno, creo que sí que hubieramos aprovechado la Playa del Janubio.


Día 6: Playa del Risco
Este fue, sin ninguna duda, mi día favorito del viaje. Unas chicas que conocimos en el parking de Las Grietas nos recomendaron ir a Playa del Risco porque les había gustado muchísimo y les hicimos caso porque nos cuadraban los días perfectos. Vaya acierto.
Ya te cuento todo con detalles en otro artículo sobre la Playa del Risco y la ruta de los gracioseros, pero en resumen, es una ruta de 1 hora bajando y otra subiendo por un acantilado hasta llegar a una playa paradisíaca donde estar completamente solos.

Agua azul turquesa y arena blanca, con La Graciosa de fondo y un día tranquilo para desconectar. Además, las vistas son espectaculares por el camino, de verdad que merece muchísimo la pena si vas a estar una semana en Lanzarote, tienes tiempo de sobra.
Para mí, Playa del Risco es la mejor playa de Lanzarote sin ninguna duda.

Día 7: La Graciosa
El último día del viaje pensamos en hacer una excursión y por un momento pensamos en Fuerteventura pero después del día que pasamos en la Playa del Risco viendo La Graciosa, teníamos que ir a visitarla.
Te cuento en otro artículo cómo ir a pasar el día a La Graciosa y la mejor forma para visitarla y me reitero en una cosa: hazlo en 4×4, hacerlo en bici no te dejará disfrutar.

Pasamos allí el día completo y fue una forma redonda de cerrar la semana. Cuando llegamos de vuelta al apartamento aprovechamos para una última vuelta por Costa Teguise, comprar souvenirs que me encanta a mí un imán y despedirnos de la que había sido nuestra casita la última semana.

Consejos para un viaje de una semana en Lanzarote
Después de nuestro viaje ya tengo un poco de conocimiento de causa, así que estas son las cosas que merece la pena tener en cuenta si estás organizando una semana en Lanzarote:
- Alquila coche sí o sí. Para nosotros fue imprescindible y nos permitió movernos con total libertad.
- No intentes verlo absolutamente todo en un día. Una semana permite tomarse las cosas con calma. Si no ves algo un día, pues ya volverás al día siguiente. Acuérdate también de tomarte un heladito, pasear, ir a la pisci…
- Lleva siempre bañador y chanclas en el coche. Como ya hemos visto, los planes pueden cambiar.
- Mira el tiempo antes de decidir qué hacer cada día. Nosotros tuvimos que cambiar completamente algunos planes por el viento y la lluvia.
- Deja algún día más tranquilo. Lanzarote tiene muchísimas cosas que ver, pero también tiene playas estupendas y muchas veces tendemos a correr de un lado para otro en los viajes. Y mira, mi día favorito, fue el de la Playa del Risco donde no hicimos NADA.
- Prueba teleclubs si quieres probar comida local, pero no des por hecho que van a ser especialmente baratos.
- No es necesario reservar con antelación las visitas, al menos desde nuestra experiencia, fuimos cogiendo las entradas sobre la marcha y no había nada agotado.
Mapa de Lanzarote en una semana
Aquí te dejo todo lo que vimos en Lanzarote en una semana en este mapa. Tienes los días divididos por capas (cada color, es un día distinto), y todo lo que vimos, y dónde comimos. ¡Espero que te sirva!
Pues este fue nuestro viaje de una semana en Lanzarote. La verdad es que las Islas Canarias son un verdadero paraíso que tenemos a tiro de piedra y no siempre aprovechamos. Esta es la tercera isla que visito del archipiélago y es que no hay dos iguales. Lanzarote me sorprendió mucho para bien, y creo que destaca por el paisaje volcánico. El primer día pensé que estaba todo muy seco, el segundo ya le vi el encanto. Un viaje de 10 para recordar.

