Si estás pasando unos días en Bilbao y quieres hacer una escapada fácil sin irte demasiado lejos, apunta este plan: visitar el Puerto Viejo de Algorta.
Está en Getxo, a menos de 20 minutos de Bilbao y es uno de esos sitios que se pueden visitar tranquilamente en una mañana. Puedes llegar en metro, dar un paseo por la playa de Ereaga, recorrer el antiguo barrio marinero y terminar tomando algo o comiendo por allí.
El Puerto Viejo es un barrio con pura esencia vasca, casitas tradicionales, callejuelas, escaleras, bares donde tomar algo y ambiente marinero. Te cuento.
Cómo llegar al Puerto Viejo de Algorta desde Bilbao
Si no tienes coche, en metro se llega fácil. Tienes que coger la línea que va hacia Plentzia y bajarte en Algorta, que te deja a 10 minutos del Puerto Viejo.
Si vas en coche, como te decía estás a tiro de piedra desde Bilbao. Yo lo suelo dejar en el aparcamiento gratuito de la zona del puerto deportivo. Está al principio de la playa de Ereaga así que puedes dejar el coche ahí y pasearte por la costa hasta llegar.
Qué ver en el Puerto Viejo de Algorta
No esperes un barrio enorme. El Puerto Viejo es pequeñito, un par de calles y escaleras así que ya te digo que no es una visita extensa, es verlo y pararte a tomar algo con vistas al mar. Y precisamente ahí está parte de su encanto.
Se accede subiendo unas escaleras, en las que los fines de semana por la mañana se llenan de gente sentada tomando algo en el bar que está justo en mitad de la subida. Muy buen ambiente.
Un antiguo barrio de pescadores
El Puerto Viejo nació como un pequeño asentamiento marinero de Algorta (Getxo es el municipio, Algorta es esta zona). Aquí vivían principalmente pescadores y lemanes (unos pescaban y otros guiaban a los barcos a entrar y salir de la ría y llegar hasta Bilbao).

El mar era una forma de ganarse la vida, y condicionaba completamente la vida en el barrio. De todo el mundo, porque mientras muchos hombres trabajaban en el mar, las mujeres del Puerto Viejo se dedicaban a vender el pescado como sardineras (entre otras cosas, porque este barrio era obrero y la zona es bastante pija, también trabajaban en las casas de Neguri, el barrio de al lado).
Por eso, cuando subas las escaleras, te encontrarás con una escultura que representa a su gente perfectamente: el arrantzale y la sardinera (arrantzale es pescador en euskera). La instalaron en el 94 y está puesta justo ahí porque era punto de reunión de los marineros y pescadores, es desde donde se vigilaba el Abra y se esperaba el regreso de los barcos.

Así que esas dos figuras están prácticamente mirando hacia el mismo paisaje que durante generaciones miraron los vecinos del Puerto Viejo esperando que los suyos regresasen del mar.
Fíjate en las casas del Puerto Viejo
Son dos calles, así que tampoco hay muchas, pero sí un par que llaman la atención. El barrio conserva un conjunto de pequeñas casitas de arquitectura popular vasca, con sus calles estrechas y empinadas. Fíjate especialmente en el nombre de las casas. Tienen nombres propios y están relacionados con el mundo marinero o con la cultura vasca. Por ejemplo, una se llama Kalimotxo, y otra Txalupa (un tipo de embarcación).

El nombre de las calles está puesto de una forma muy bonita, en una tabla de madera con un lauburu, que puedes pensar que es una esvástica, que lo es, pero su significado es totalmente bueno.

Significa cuatro cabezas literalmente (lau-cuatro, buru-cabeza), y es uno de los símbolos más representativos de la identidad y cultura vasca. No hay una interpretación oficial, hay varias pero vaya que se dice que es el sol y la vida, el movimiento de las energías, los 4 elementos…Muy místico, pero ahora que lo sabes seguro que lo empiezas a ver por todas partes en Euskadi.

Tómate algo en el Puerto Viejo
Es una zona muy visitada pero hoy en día sigue viviendo gente y para lo pequeño que es, hay más de un bar. Yo te diría que probases un par de pintxos en cada bar, si puede ser de pescado mejor, te tomes un par de zuritos…y el plan de comida sea ese. Puedes coger las consumiciones, acercarte a las escaleras de enfrente de las esculturas de las sardineras y sentarte ahí a disfrutar de las vistas. Es un plan muy de aquí, la verdad. Después te puedes dar un paseo por los alrededores, volver por la playa…tranquilamente.
¿Qué te parece este pequeño barrio de pescadores al lado de Bilbao? Si vienes un finde a Bilbao, quizás es muy justo para acercarte pero si vienes de escapada un poco más larga, no está de más darse un paseo por el Puerto Viejo y disfrutar de una zona que conserva la identidad desde hace tantos años.
