Si estás preparando una escapada a Málaga y buscas algo diferente a sus playas, museos y calles del centro histórico, el Jardín Botánico-Histórico La Concepción es una visita que merece la pena tener en cuenta.
Está cerquita de la ciudad y es considerado uno de los jardines subtropicales más importantes de España. La verdad es que sorprende bastante; yo me esperaba un parquecito, pero es enorme y puedes dedicarle varias horas perfectamente.
En este artículo te cuento qué es el Jardín Botánico de Málaga, un poco de su historia, cómo llegar, cuánto cuesta y toda la información que necesitas para tu visita.
Un poco de información
Aunque normalmente se habla de él como el Jardín Botánico de Málaga, su nombre completo es Jardín Botánico-Histórico La Concepción.

Está al norte de la ciudad, junto al río Guadalmedina, y ocupa una superficie de unas 3,5 hectáreas. Su principal atractivo es precisamente la combinación entre historia, arquitectura y vegetación.
Actualmente alberga miles de especies de plantas tropicales, subtropicales y autóctonas procedentes de diferentes partes del mundo. La propia institución habla de más de 2.400 especies de los cinco continentes.
Además, está declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y es uno de los espacios verdes más singulares de Málaga (teniendo en cuenta que espacios verdes, hay más bien pocos).

Precio y horario
La entrada nos costó 5,20€ por persona y se compra directamente allí en taquilla. Para determinados grupos, la tarifa es reducida (estudiantes, jubilados, familias numerosas…) y se queda en 3,10€.
Está abierto de 9:30 a 17:30 del 1 de octubre al 31 de marzo, y hasta las 20:30 entre el 1 de abril y el 30 de septiembre.
Cómo llegar
Si tienes coche, es lo más cómodo. Está a 15 minutos del centro y tienes aparcamiento gratuito en la puerta.
Si no, puedes ir en autobús. La línea 20 de la EMT te deja a 15 minutos andando de la entrada del jardín.
Otra opción es coger el bus turístico City Sightseeing, la línea 91 en concreto que conecta el jardín con la zona de la estación de tren y autobús.
Y si no tienes coche y buscas comodidad, siempre te puedes coger un Uber.
Historia del Jardín Botánico
Ya me leí yo la historia para resumírtela, pero lo puedes encontrar explicado por el jardín. Te cuento:
La Concepción nació como una finca agrícola formada por la unión de varias propiedades, donde se cultivaban diferentes productos (cereales, olivos, almendros, cítricos…).
Sus principales impulsores fueron un matrimonio, Jorge Loring Oyarzabal y Amalia Heredia Livermore, marqueses de Casa Loring. Ojo al apellido vasco, que me llamó mucho la atención la relación con la historia vasca que se puede leer dentro del jardín. Ellos compraron la finca y la convirtieron en una enorme hacienda rodeada de jardines.

La idea de jardín en teoría surgió después de un viaje por Europa que hicieron durante su luna de miel. Conocieron diferentes palacios, villas, parques y jardines botánicos y dijeron chica, que monto yo el mío.
Para hacerlo contaron con el jardinero francés Jacinto Chamoussent, que tuvo un papel muy importante en la aclimatación de especies exóticas (porque esto es un temita, ¿cómo pueden sobrevivir a este clima y a esta tierra plantas que viven en lugares tan diferentes?).
Del abandono a convertirse en uno de los jardines más importantes de Málaga
¿Y qué pasó cuando murió esta gente? La finca la heredó Horacio Echevarrieta, hermano de Amalia, que mantuvo la hacienda hasta que falleció en el 63. A partir de entonces la finca quedó abandonada y se fue deteriorando poco a poco.
En 1990 el Ayuntamiento de Málaga compró La Concepción y la empezó a acondicionar hasta que 4 años después, el jardín abrió sus puertas al público.
Hoy en día es un jardín histórico y al mismo tiempo, un jardín botánico con fines educativos y científicos.

Qué puedes ver en el Jardín Botánico de Málaga
Es una especie de Port Aventura de las plantas, con su mapa y todo. No es solamente un sitio lleno de plantas etiquetadas, es un recorrido que combina vegetación, edificios históricos y diferentes rincones que hacen la visita bastante entretenida.
Encontrarás palmeras, bambúes, árboles tropicales, plantas acuáticas, cactus y muchas otras especies.




También hay elementos históricos y arquitectónicos repartidos por el recinto, como fuentes, estanques, puentes y construcciones que pertenecieron a la antigua finca.

Está todo señalizado y tiene incluso un mirador en la zona de arriba (al que no subí porque en pleno agosto a las 12 del mediodía está ese camino como para subirlo sabes, qué calor), varios merenderos y hasta un puestecito de intercambio de libros que me llamó la atención.

Si tienes varios días para visitar Málaga, sí incluiría el Jardín Botánico en el itinerario, sobre todo si quieres hacer algo distinto. Además, el mirador dicen que merece la pena (en mi próxima visita te lo cuento). Si no tienes tiempo suficiente, no lo incluiría, está algo lejillos y la ciudad tiene muchas cosas para hacer. Espero que te haya resultado útil la info!
